Al cambiar a un desodorante natural, es posible que notes un poco más de sudor u olor corporal de lo habitual. Es completamente normal.
No todo el mundo experimenta la transición de la misma manera ni durante el mismo tiempo. Cualquier cambio suele deberse a un cambio en el entorno de las bacterias de tus axilas.
La buena noticia es que esta fase de adaptación no dura para siempre. Tras un máximo de dos semanas, la mayoría de las personas descubren que los niveles de bacterias empiezan a reequilibrarse y que tanto el olor como la humedad mejoran. Las fibras naturales como el algodón, el bambú y el lino también pueden ayudar a tu piel a respirar durante este tiempo.
¡Todo volverá a la normalidad en un abrir y cerrar de ojos!
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